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11 junio, 2026El grupo multidisciplinar GENUD (Universidad de Zaragoza, IIS Aragón, IA2 y Ciberobn) está especializado en nutrición, ejercicio físico, crecimiento y desarrollo
El grupo de investigación GENUD (Crecimiento, Ejercicio, Nutrición y Desarrollo, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Zaragoza, el Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2), el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de la Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (Ciberobn), lleva décadas trabajando para mejorar la salud a través de la alimentación y la actividad física, y se han convertido en un referente a nivel nacional e internacional. Una de sus líneas de investigación se centra en el estudio de distintos aspectos relacionados con la obesidad infantil, como su epidemiología, genética epidemiológica, comportamientos relacionados con el balance energético, composición corporal, prevención y tratamiento de la misma, así como actividad física y salud o desigualdades sociales asociadas a los estilos de vida.
Desde el campus público ha participado en un macroestudio a nivel mundial, publicado por la revista científica Nature, con datos de 232 millones de personas en 200 territorios desde 1980, que demuestra que las tasas de obesidad se han ralentizado, estabilizado e incluso podría haber comenzado a revertirse en diversos países de renta alta, pero sigue aumentando en aquellos en vías de desarrollo, cuestionando la idea de una «epidemia global» homogénea. Estos resultados adquieren especial relevancia para los investigadores del grupo GENUD, cuya trayectoria científica ha contribuido ampliamente a la investigación en crecimiento, nutrición, actividad física y salud en población infantil y adolescente, aportando información científica a la colaboración internacional NCD-RisC, una red global que reúne investigadores de numerosos países para analizar tendencias relacionadas con salud y factores de riesgo.
Así lo explican los investigadores Germán Vicente-Rodríguez, Catedrático, co-investigador principal de EXER-GENUD de la Universidad de Zaragoza, y Pilar De Miguel-Etayo, doctora en Medicina, dietista-nutricionista e investigadora postdoctoral en NUTRI-GENUD de la Universidad de Zaragoza, miembros de Ciberobn e IIS Aragón, quienes reconocen que la obesidad muestra «señales de estabilización, especialmente relevantes en población infantil, pero eso no significa que el problema haya desaparecido», ya que «continúa siendo uno de los grandes desafíos de salud pública».
Este es solo uno de los proyectos a los que el equipo científico ha dedicado sus esfuerzos los últimos años. GENUD empezó en los años 80, de la mano del doctor Bueno y del doctor Sarría; pioneros en los estudios de investigación sobre crecimiento, composición corporal, nutrición y alimentación, en la Facultad de Medicina, estando acreditados desde el inicio del programa por el Gobierno de Aragón, hace alrededor de 25 años. Para el doctor Germán Vicente-Rodríguez, es un grupo interdisciplinar, que reúne a más de 40 profesionales de distintas áreas, desde nutrición, medicina, enfermería y psicología a licenciados y graduados en ciencias de la actividad física y del deporte o educadores físicos deportivos.
Ampliamente reconocidos son sus investigadores principales, tanto el doctor Luis Moreno como el doctor José Antonio Casajús, en el ámbito de nutrición y de ejercicio, respectivamente. Una parte importante de su labor se dedica a la formación: «Somos profesores en los grados y en los másteres y también en la escuela de doctorado. El grupo GENUD tiene esa doble faceta de investigación y, por supuesto, de educación».
«La obesidad infantil -reconocen- no solo preocupa, es que es crítica, entre otras cosas porque genera patologías asociadas y que está apareciendo desde edades tempranas». Además, indica el doctor Vicente-Rodríguez, «hipoteca generaciones enteras»: «O le ponemos freno o eso genera mayores niveles de adiposidad y por tanto de obesidad cuando los niños van creciendo». Es decir, concreta, «un menor con sobrepeso tiene unas probabilidades mucho más altas de ser una persona con obesidad».
En este sentido, la doctora Pilar De Miguel-Etayo subraya que «preocupa por todas las patologías que lleva asociadas». De ahí la importancia de un abordaje integral, tanto a nivel de ejercicio como de nutrición, sin olvidar la salud mental. Para el doctor Germán Vicente-Rodríguez, «la obesidad es una enfermedad multifactorial, ponerle una única causa o una única solución es muy complejo y no se debería de hacer». Por eso, «es fundamental analizar tanto el entorno como a la persona». Y esa es la labor del grupo GENUD: «Somos capaces de interpretar el problema desde múltiples ángulos, y eso es una fortaleza porque además intentamos ofrecer soluciones desde distintos frentes, psicológicos, físicos y de nutrición».
Los proyectos de investigación que abordan son también muy variados. En la línea de nutrición, De Miguel-Etayo destaca los proyectos Corals, un estudio de cohortes prospectivo que se desarrolla en siete cuidades españolas, observando durante años para identificar los factores de riesgo de obesidad infantil, y Melipop, un ensayo clínico que se coordina desde Aragón y que se desarrolla en tres ciudades españolas, en una cohorte de niños y niñas inicialmente de 3 a 6 años y con riesgo de presentar obesidad, con un seguimiento previsto de 10 años para la prevención de obesidad infantil a través de estilo de vida mediterránea, donde llegan a 206 familias españolas, de las cuales 170 han cumplido el primer año de participación.
Además, tienen otros proyectos, como el desarrollado por la doctora Gloria Bueno Lozano en el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza, denominado EXOMAIRr, en colaboración con otros centros de España, «centrado sobre todo en valorar el efecto del exposoma, todo lo que rodea a las personas en su día a día, desde la cercanía de parques, supermercados, la exposición a sustancias químicas… Es decir, la exposición a riesgos ambientales en las trayectorias de salud cardiometabólica en la etapa puberal y la edad adulta temprana a través de inteligencia artificial para mejorar el diagnóstico, el tratamiento y la predicción del riesgo de desarrollar resistencia a la insulina y/u obesidad». En esta acción participan unos 120 adolescentes de la Comunidad.
El ámbito de ejercicio, dentro del grupo GENUD, se dirige a niños y adolescentes, a los que se les realiza un seguimiento de sus niveles de actividad y condición física. El doctor Germán Vicente-Rodríguez explica que «se está evaluando a unos 3.000 jóvenes de todo Aragón, replicando un estudio que ya se hizo hace unos 30 años, para ver los cambios de tendencia».
Otro de los proyectos se dirige a personas que se han sometido a una cirugía bariátrica, a las que se les ofrecen programas específicos de ejercicio, de entrenamiento: «Intentamos mejorar tanto su calidad muscular como su tejido óseo, porque la cirugía bariátrica pues tiene efectos secundarios». Además, indica, «en términos de composición corporal tenemos activo actualmente una cohorte de personas mayores, que empezamos a evaluar en el año 2008, y ahora estamos haciendo un nuevo seguimiento». Han evaluado la composición corporal o porcentaje de grasa de unas 3.000 personas en toda España, alrededor de 600 en Aragón.
Enemigos de la vida saludable
Ambos investigadores coinciden en que «el principal problema de salud pública» respecto a la obesidad infantil son «los hábitos tanto la alimentación como el sedentarismo». «Eso conlleva, indica el doctor Vicente-Rodríguez, una disminución de la actividad física que realiza el niño y por tanto, también una disminución del gasto energético y un empobrecimiento del sistema metabólico».
En este sentido, la doctora De Miguel-Etayo añade que «en ese mayor tiempo de pantalla o de menor actividad física tiene una mayor probabilidad de estar presente una alimentación poco saludable, con mayor ingesta de alimentos de alta densidad energética y con un menor valor nutricional». «Son dos hábitos de vida que van de la mano», resume: «Y eso es lo que nosotros podemos modificar para prevenir una patología que aparece cada vez antes».
Fuente: Heraldo de Aragón




