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	<title>Alejandra González &#8211; IISA</title>
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	<description>Instituto de Investigación Sanitaria Aragón - IIS Aragón</description>
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		<title>Alejandra González, la bióloga con la clave para curar el cáncer de páncreas: «Podría aplicarse en más tumores»</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Comunicación - IIS Aragón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 11 Sep 2025 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandra González]]></category>
		<category><![CDATA[Cáncer]]></category>
		<category><![CDATA[cáncer de páncreas]]></category>
		<category><![CDATA[IIS Aragón]]></category>
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					<description><![CDATA[La propuesta de la científica del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) fue reconocida hace unos meses por L’Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’. ]]></description>
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<p class="has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>La propuesta de la científica del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón) ha sido reconocida por L’Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’. Compartimos esta entrevista en &#8216;El Español&#8217;</strong></p>



<p id="paragraph_1">Cada año, alrededor de 10.000 personas reciben la noticia de que tienen <strong>cáncer de páncreas</strong> en España. No es muy frecuente, pero sí de los más mortales: en 2023, 8.140 pacientes fallecieron a causa de este tumor, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra más alta de las últimas dos décadas, que convierte esta glándula en una asesina silenciosa.</p>



<p id="paragraph_2"><strong>Su incidencia ha crecido 83,6% en los últimos 20 años</strong> y ni siquiera la pandemia alteró su avance silencioso. Parte del problema es que rara vez avisa a tiempo. El dolor de espalda, la pérdida de peso, una pancreatitis o incluso una diabetes diagnosticada en la edad adulta pueden ser señales tempranas, aunque suelen pasar desapercibidas.</p>



<p id="paragraph_3">Cuando aparecen los síntomas claros, la enfermedad ya suele estar en fases avanzadas. Y a esa dificultad de diagnóstico se suma la propia naturaleza del tumor: a medida que se desarrolla, suele caracterizarse por ser <strong>denso, rígido, con una presión interna tan alta que muchas terapias no consiguen penetrar en él con eficacia</strong>.</p>



<p id="paragraph_4">La tasa de supervivencia del cáncer de páncreas pasados los cinco años es del 12%. Una cifra pequeña, aunque afortunadamente ha aumentado con el tiempo. Los expertos ahora <strong>ponen más que nunca el foco especialmente en la población joven</strong>, en la que observan cómo la incidencia está creciendo progresivamente.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-dd4e86ff8bea556fe0db5135e2a95b92"><strong>Retar al cáncer con ciencia</strong></h3>



<p id="paragraph_5">Un equipo del <strong>Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón</strong> (IISA) se dedica día tras día a plantarle cara. Y en el centro de esa batalla está <strong>Alejandra González</strong> (Madrid, 1985), investigadora con formación internacional y una determinación que impresiona cuando habla de su trabajo. “<strong>Queremos liberar el tumor, hacerlo más permeable</strong>”, adelanta a esta revista.</p>



<p id="paragraph_6">Su equipo no busca atacar las células cancerígenas directamente, sino<strong> modificar el entorno que las rodea para mejorar la actuación de los tratamientos</strong>. «Nuestro objetivo es inducir temporalmente la formación de vasos linfáticos para drenar el líquido que se acumula durante el desarrollo del tumor y reducir la presión del mismo», destaca.</p>



<p id="paragraph_7">Esto se convierte en un obstáculo a menudo infranqueable: <strong>la quimioterapia, la inmunoterapia y otras terapias convencionales no logran llegar con eficacia a su destino. </strong>La solución que propone González se resume en preparar el terreno para que la estrategia terapéutica funcione. Para analizar cómo hacerlo, el laboratorio combina modelos animales y tecnología de vanguardia.</p>



<p id="paragraph_8">La investigación del grupo de trabajo de la madrileña se desarrolla con ratones para estudiar la evolución del cáncer en vivo y chips de vanguardia que replican la mecánica del tejido humano con una precisión casi quirúrgica: «Nos permiten entender cómo crecen las células, cómo afecta la rigidez del entorno y cómo cambia la llegada de los medicamentos cuando reducimos la presión».</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-5b3147865ad798a4085cb1f9478fc36e"><strong>Una trayectoria sobresaliente</strong></h3>



<p id="paragraph_9">González sabe de lo que habla: <strong>su carrera es tan internacional como brillante</strong>. Se licenció en Bioquímica en Salamanca, hizo un Erasmus en Manchester que califica de “fructífero”, volvió para estudiar un máster en el Vall d’Hebron y un doctorado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en Madrid.</p>



<p><img fetchpriority="high" decoding="async" alt="Alejandra González, premiada por L'Oréal y UNESCO por el enfoque innovador de su investigación." height="180" src="https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569360_1024x576.jpg" srcset="https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569363_320x180.jpg 320w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569362_640x360.jpg 640w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569361_864x486.jpg 864w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569360_1024x576.jpg 1024w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917942_258569359_1706x960.jpg 1706w" width="320"></p>



<p>Alejandra González, premiada por L&#8217;Oréal y UNESCO por el enfoque innovador de su investigación. Cedida</p>



<p id="paragraph_10">Pero aún quería más: “Me interesaba seguir investigando el cáncer, aunque con una aplicación más directa en la clínica”. Por eso, se marchó hasta <strong>Lausana </strong>(Suiza), donde descubrió la biología vascular, un área clave para entender cómo los vasos sanguíneos y linfáticos pueden marcar la diferencia en un tratamiento oncológico.</p>



<p id="paragraph_11">“Allí había recursos, equipos multidisciplinares, facilidades para experimentar… En España todo requiere más tiempo, más planificación”, reconoce durante la conversación. <strong>En 2022, gracias a una beca María Zambrano, regresó a España con la determinación de aplicar todo lo aprendido.</strong></p>



<p id="paragraph_12">Además de su excelencia científica, González se preocupa por el contexto humano de su trabajo: «La decisión de marcharte fuera es buena para el currículum, pero también a nivel personal. Lo difícil es volver, porque las condiciones no son las mejores, pero tienes que poner en la balanza lo que realmente pesa: si volver a casa y tener a tu familia y amigos cerca, o desarrollarte en un país que no es el tuyo».</p>



<p id="paragraph_13">En su caso, lo tuvo claro: su nombre no iba a incluirse en la interminable lista de &#8216;cerebros fugados&#8217;. Actualmente, cuenta con financiación del Instituto de Salud Carlos III y del Gobierno de Aragón, a través del programa ARAID, lo que le proporciona «la estabilidad necesaria para dedicarme en cuerpo y alma a la investigación, sin la presión constante de buscar fondos».</p>



<p id="paragraph_14">Su objetivo inmediato es «<strong>seguir creciendo con mi grupo y aumentar el número de proyectos</strong>«. Su enfoque investigador refleja una conexión con los pacientes y su padecer. Gracias al Hospital Universitario Miguel Sempé, la profesional recibe las muestras de personas que, aunque aún no se beneficien directamente de los avances, permiten extrapolar resultados y preparar futuras terapias.</p>



<p id="paragraph_15">Durante la entrevista, también habla con franqueza sobre la carrera investigadora y la igualdad de género. En su laboratorio, asegura, prácticamente todas son mujeres. «Es un ejemplo de que somos una gran proporción de científicas, pero <strong>el problema está en los puestos de liderazgo</strong> y en la falta de conciliación. España está en un buen camino, pero aún hay barreras por superar», asegura.</p>



<p id="paragraph_16">La joven bióloga se ha convertido en un símbolo de la nueva generación de investigadoras que combinan innovación tecnológica y sensibilidad humana. Su trabajo ya ha recibido reconocimientos, entre ellos<strong> el premio L’Oréal-UNESCO ‘For Women in Science’</strong>, otorgado el pasado mes de junio en una edición especial que conmemora los 25 años de este galardón internacional.</p>



<p id="paragraph_17">Lo considera «un incentivo y una motivación para continuar». Como ella, las científicas lideran avances revolucionarios en todo el mundo, pero aún enfrentan desigualdades: solo representan el 33,3% del personal a nivel global y menos del 4% de los premios Nobel en ciencia. En Europa, apenas el 11% ocupa cargos de liderazgo en el sector.</p>



<p id="paragraph_18">«Reconocer a estas jóvenes investigadoras no solo significa respaldar proyectos de altísimo nivel, sino construir una comunidad más competitiva y representativa», declara<strong> Juan Alonso de Lomas</strong>, CEO de L&#8217;Oréal España y Portugal. El titán del <em>beauty </em>francés acumula 19 ediciones de alianzas con la UNESCO en pos de impulsar la excelencia femenina.</p>



<p><img decoding="async" alt="Foto de familia durante la ceremonia de recepción de los galardones, celebrada en el Teatro Real de Madrid." height="180" src="https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569236_1024x576.jpg" srcset="https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569239_320x180.jpg 320w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569238_640x360.jpg 640w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569237_864x486.jpg 864w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569236_1024x576.jpg 1024w, https://s2.elespanol.com/2025/09/09/actualidad/1003743917938_258569235_1706x960.jpg 1706w" width="320"></p>



<p>Foto de familia durante la ceremonia de recepción de los galardones, celebrada en el Teatro Real de Madrid. Cedida</p>



<p id="paragraph_19">Cada experimento y cada ensayo en el laboratorio al que González acude todos los días a trabajar es un paso en una <strong>carrera contra un cáncer que mata silenciosamente</strong>. Su aproximación puede cambiar la forma en que la medicina aborda estos tumores, convirtiendo un enemigo casi imbatible en un oponente que, poco a poco, puede ser más vulnerable.</p>



<p id="paragraph_20">En realidad, el páncreas es el punto de partida, pero no el único objetivo.<strong> Si la estrategia funciona, podría, incluso, aplicarse a otros tumores con entornos físicos similares</strong>, «como el colorrectal», ejemplifica. La idea es sencilla pero prometedora: mejorar la eficacia de las terapias existentes eliminando las barreras físicas que hoy las frenan.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-ff3d03971ed31f4472bad53eef833486"><strong>2025, año de avances</strong></h3>



<p><strong>La investigación sobre este tumor sigue siendo complicada por la escasez de supervivientes</strong> a largo plazo y la falta de muestras suficientes para su estudio. Aun así, los datos crecen y nombres como el de Alejandra forman parte de la nueva horda de científicos que busca darle la vuelta a la estadística, con enfoques que hace 20 años eran impensables.</p>



<p>En 2025, varios grupos españoles han logrado avances que podrían cambiar la forma en que se trata esta enfermedad. Por ejemplo, también desde el IISA, el grupo de investigadoras ‘Metabolismo y Células Madre Tumorales’ ha identificado <strong>nuevas vías que frenan la progresión y la metástasis</strong>, aumentando así las posibilidades de que los tratamientos funcionen y los pacientes ganen años de vida.</p>



<p id="paragraph_21">Otros laboratorios, como <strong>el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y el Hospital Universitario 12 de Octubre en Madrid, estudian cómo hacer más permeable la membrana</strong> para que los fármacos lleguen mejor al tumor, una estrategia muy similar a la que aplica González en su laboratorio.</p>



<p id="paragraph_22">Incluso en el ámbito de la inmunoterapia, ensayos clínicos recientes han mostrado que vacunas experimentales pueden entrenar al sistema inmunitario para atacar células cancerígenas resistentes. Estos avances, sumados a la investigación de González y su equipo, muestran que la ciencia empieza a ganarle terreno a un enemigo que durante décadas se consideró casi imbatible.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>La estrategia de la científica  Alejandra González que puede aplicarse a varios tipos de cáncer para mejorar la tasa de supervivencia</title>
		<link>https://www.iisaragon.es/la-estrategia-de-la-cientifica-alejandra-gonzalez-que-puede-aplicarse-a-varios-tipos-de-cancer-para-mejorar-la-tasa-de-supervivencia/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Comunicación - IIS Aragón]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 26 Jun 2025 08:00:00 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Alejandra González]]></category>
		<category><![CDATA[cáncer de páncreas]]></category>
		<category><![CDATA[For Women in Science]]></category>
		<category><![CDATA[IIS Aragón]]></category>
		<category><![CDATA[UNESCO]]></category>
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					<description><![CDATA[La investigadora del IIS Aragón ha sido reconocida recientemente con el premio L'Oréal-UNESCO 'For Women in Science' 2025 por su enfoque diferente para combatir el cáncer de páncreas.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>La investigadora del IIS Aragón ha&nbsp;sido reconocida recientemente con el premio L&#8217;Oréal-UNESCO &#8216;For Women in Science&#8217;&nbsp;2025 por su enfoque diferente para combatir el cáncer de páncreas&nbsp;</strong></p>



<p>En <strong>El programa L&#8217;Oréal-UNESCO &#8216;For Women in Science&#8217;&nbsp;</strong>celebró la semana pasada en el<strong>&nbsp;Teatro Real de Madrid la 19ª edición</strong>&nbsp;de sus &#8216;Premios a la Investigación&#8217; en España. Aunque no se cantó &#8216;El Gordo&#8217; de la Lotería de Navidad, la realidad es que sí se reconoció la labor de cinco jóvenes investigadoras, que destacaron por encima del resto de figuras del ámbito científico, académico e institucional allí presentes.&nbsp;<strong>Y eso vale mucho</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-608c4133f6a0951afb17de808fc4ba86" style="font-size:18px"><strong>Inquietud y nerviosismo</strong></h2>



<p>La jornada comenzó con nervios y conversaciones entre los pasillos del espacio reservado, pero con una sonrisa de las grandes protagonistas que iluminaba todo el&nbsp;<strong>Palacio de Oriente</strong>. Normal, claro está. Y es que los galardones, que forman parte de este programa que cumple 25 años en España y cuyo objetivo es reconocer el liderazgo femenino -y en concreto, el talento joven en el ámbito científico-, están dotados&nbsp;<strong>con una beca de 15.000 euros para cada proyecto</strong>.</p>



<p>Por suerte, pudimos comentar las primeras sensaciones con<strong> Alejandra González </strong>(Madrid, 1985), del Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (<strong>IIS</strong> <strong>Aragón</strong>). En una sala, alejados del ruido y del resto de invitados, nos contó en qué consiste su interesante proyecto. Ahora bien, no sin antes transmitirnos su inquietud ante lo que pasaría minutos después, pese a ser buenas noticias tanto para su presente como para su futuro.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-36659b01860795ff7f1d6f62baa36d5f" style="font-size:18px"><strong>En profundidad</strong></h2>



<p>El temblor de manos se terminó cuando comenzó a hablar del&nbsp;<strong>cáncer de páncreas, uno de los más agresivos y difíciles de tratar por su rápido avance y la baja eficacia de las terapias actuales</strong>. Ella investiga cómo hacer el tumor menos denso estimulando temporalmente los vasos linfáticos para facilitar el paso de fármacos y mejorar su efecto. Y así lo transmitía ante la cámara, con pasión y mucho conocimiento sobre la materia.</p>



<p>«La estrategia que propongo en este proyecto es novedosa porque intentamos atacar la biomecánica tumoral. El cáncer de páncreas&nbsp;<strong>tiene una mecánica muy compleja, su crecimiento hace que se ejerzan muchas presiones, se acumula mucho líquido</strong>&#8230;», ha manifestado la experta a &#8216;elEconomista.es&#8217;.</p>



<p>¿Y qué intentan? Pues bien, a través de la inducción de vasos linfáticos, liberar esa presión y hacer ese tumor más permeable&nbsp;<strong>para que puedan llegar mejor todos los tratamientos tanto de quimioterapia como de inmunoterapia actuales</strong>. Por suerte, esta estrategia que apuesta por una medicina precisa y menos invasiva podría aplicarse a otros tipos de cáncer.</p>



<p>Aunque la supervivencia es muy mala, González tiene «la confianza» de que, con este tipo de objetivos, terapias, y sobre todo de ideas científicas que tenemos, algún día llegará el momento de «<strong>mejorar esa tasa de supervivencia, los tratamientos y que estos pacientes tengan una calidad de vida maravillosa</strong>«.</p>



<p>El premio llega, probablemente, en el mejor momento para<strong>&nbsp;consolidar su carrera científica</strong>&nbsp;en nuestro país: «Este galardón me da la confianza y los medios para seguir avanzando. Pero, sobre todo, visibiliza nuestro trabajo y puede inspirar a futuras científicas a seguir&nbsp;<strong>este largo y duro camino</strong>«.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-color has-text-color has-link-color wp-elements-4fa9a19d83b168ea62048fda6fcfefaa" style="font-size:18px"><strong>A tener en cuenta</strong></h2>



<p>Cabe destacar que el programa &#8216;L&#8217;Oréal-UNESCO For Women in Science&#8217;, creado en&nbsp;<strong>1998&nbsp;</strong>y con presencia en más de 100 países, ha reconocido desde sus orígenes a más de 4.100 científicas, como las españolas&nbsp;<strong>Margarita Salas y Ángela Nieto</strong>, así como a 7 ganadoras de un Premio Nobel, como Katalin Karikó o Jennifer Doudna, entre otras.</p>



<p>Fuente: <a href="https://www.eleconomista.es/salud-bienestar/enfermedades/noticias/13416118/06/25/la-estrategia-de-la-cientifica-espanola-alejandra-gonzalez-que-puede-aplicarse-a-varios-tipos-de-cancer-para-mejorar-la-tasa-de-supervivencia-es-muy-novedosa.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El Economista</a></p>



<p></p>



<p></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Jóvenes investigadores aragoneses: «Hemos vivido un exilio voluntario, a la espera de una oportunidad digna para retornar»</title>
		<link>https://www.iisaragon.es/jovenes-investigadores-aragoneses-hemos-vivido-un-exilio-voluntario-a-la-espera-de-una-oportunidad-digna-para-retornar/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Comunicación - IIS Aragón]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 31 Jan 2024 08:43:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aragon]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>
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					<description><![CDATA[investigadores del IIS Aragón hablan en este reportaje de Heraldo de Aragón sobre su carrera científica en el extranjero y cómo ha sido su vuelta a España.]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Investigadores del IIS Aragón hablan en este reportaje de Heraldo de Aragón sobre su carrera científica en el extranjero y cómo ha sido su vuelta a España</strong></p>



<p>Salir al extranjero es parte esencial de la carrera científica, pero ningún joven talento parte llevando en el bolsillo un billete de retorno y sí mucha incertidumbre.</p>



<p id="m146-145-147">Una puerta se entreabre de vez en cuando en forma de convocatoria para&nbsp;<strong>entrar en la investigación y quedarse</strong>. Ahora mismo, por ejemplo, y hasta final de febrero, se encuentra abierta la de la Fundación Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (ARAID), una convocatoria internacional para contratar hasta un máximo de 12 investigadores. La llave para conseguir uno de estos contratos es un currículum que, para empezar, refleje un mínimo de seis años de experiencia posdoctoral, dos de ellos en centros de investigación de reconocido prestigio, ya sea dentro o fuera de España.</p>



<p id="m151-150-152">Por esa misma puerta entró hace unos años el biólogo David Fernández Antorán y firmó&nbsp;<strong>un contrato indefinido como investigador Araid</strong>&nbsp;en el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), donde llegó desde&nbsp;Reino Unido. Hoy dirige un laboratorio de investigación en el&nbsp;Hospital Miguel Servet&nbsp;de&nbsp;Zaragoza&nbsp;y, al mismo tiempo, también lidera otro laboratorio e imparte clases en la Universidad de Cambridge.&nbsp;</p>



<p><strong>Sus perspectivas profesionales son «establecer un grupo consolidado</strong>&nbsp;en&nbsp;Aragón&nbsp;donde pueda llevar a cabo toda la&nbsp;investigación&nbsp;que llevo haciendo en Cambridge en los últimos años y colaborar con otros grupos bien establecidos, así como iniciar nuevos proyectos, todo ello dirigido a mejorar la vida de los pacientes con&nbsp;cáncer».&nbsp;</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Tres historias de retorno</strong></p>



<p id="m235-234-236">Junto a otras dos investigadoras, Alejandra González Loyola y María Sancho Albero, David Fernández participó en el VII Encuentro de Jóvenes Investigadores por el Mundo.&nbsp;<strong>En ediciones pasadas, ellos mismos eran esos jóvenes investigadores en el extranjero aspirando a volver. Ahora, sus tres historias son de retorno</strong>, pero con muy diverso grado de dos ingredientes que condicionan profundamente la carrera y también la vida de cualquier persona que quiera dedicarse a la investigación: la falta de estabilidad laboral y la incertidumbre.</p>



<p id="m240-239-241"><strong>«La ciencia es una carrera de fondo</strong>, quienes quieran optar a ella tienen que establecerse metas ambiciosas y crearse un itinerario formativo específico», considera Javier Aragón. Desde su puesto como técnico de Gestión Científica y Formación en la Unidad de Proyectos y Gestión Científica del IIS Aragón, su trabajo está enfocado fundamentalmente hacia la gestión de las convocatorias de personal investigador en todas las etapas, así como al análisis de los indicadores científicos del instituto y la organización de actividades de formación dirigidas a los investigadores del IIS Aragón.</p>



<p id="m245-244-246">Con la tesis bajo el brazo, para optar a una ayuda o a un contrato en una convocatoria competitiva de investigadores consolidados, la especialización profesional en tareas de investigación, desarrollo, transferencia de conocimiento e innovación pasa por la realización de&nbsp;<strong>estancias posdoctorales en el extranjero</strong>&nbsp;por periodos iguales o superiores a dos años, «lo que les permite desarrollar diferentes competencias transversales y comenzar a crear sus propias redes de investigadores en torno a una temática», destaca Aragón.</p>



<p><em>«Muchos de los compañeros con los que coincidí haciendo la tesis doctoral se han visto obligados a abandonar la carrera científica. Es una pena, ya que es una gran pérdida de capital humano y formado en nuestro país»</em> </p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Poder volver</strong></p>



<p id="m265-264-266">En&nbsp;España&nbsp;«hay grandes científicos con motivación y con cantidad de ideas e iniciativas que deberían ser impulsadas y que en numerosas ocasiones se ven difuminadas y no realizadas por las pocas garantías de estabilidad». Así lo ve María Sancho Albero, doctora en Ingeniería química que, tras pasar por Zúrich y Milán, desde octubre de 2023 desarrolla su trabajo en el grupo NFP del Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (INMA, centro mixto&nbsp;CSIC-Universidad de Zaragoza).&nbsp;<strong>«Muchas veces –valora–, se promueven ayudas ‘parche’ sin planificación de futuro.&nbsp;</strong>En mi caso, a día de hoy he logrado ganar un proyecto muy competitivo a nivel nacional dirigido a talentos posdoctorales para poder volver a España y desarrollar durante cuatro años mi proyecto de investigación en Zaragoza. Soy afortunada».</p>



<p id="m270-269-271">En su opinión, «uno de los principales problemas es la incertidumbre y falta de estabilidad. De hecho, muchos de los compañeros con los que coincidí haciendo la tesis doctoral se han visto obligados a abandonar la carrera científica. Es una pena, ya que es una gran pérdida de capital humano y formado en nuestro país». En su caso,&nbsp;<strong>«a pesar de que ha sido un camino lleno de cambios e incertidumbre, considero que no he tenido que renunciar a nada que yo haya querido por dedicarme a mi trabajo</strong>, aunque es cierto que la investigación me ha restado tiempo. He estado durante dos años y medio alejada de mi familia y mis amigos para poder seguir formándome con el objetivo de volver a España como investigadora, cosa que no tenía ni tan siquiera garantizada».&nbsp;</p>



<p id="m275-274-276">Ahora ha conseguido volver al INMA, al grupo liderado por Jesús Santamaría, que fue también su director de tesis. Pasados estos cuatro años que le cubre la ayuda obtenida hace unos meses, su horizonte es poder estabilizarse en la Universidad de Zaragoza «y&nbsp;<strong>conseguir que el trabajo científico que hago hoy en día pueda ser útil en un futuro».</strong>&nbsp;Dentro de unos años, le encantaría tener su propio grupo de investigación, «donde pueda transmitir mi pasión de aprender y trabajar en equipo, desarrollando una investigación pionera de nuevos nanomateriales en el campo biomédico y formando a nuevas generaciones de científicos para hacer reales sus ideas e hipótesis».</p>



<p><em>El problema de este tipo de ayudas es que, aunque te permiten volver, no te dejan estabilizarte, son contratos de duración determinada»</em></p>



<p id="m295-294-296">La vuelta desde&nbsp;Suiza&nbsp;ha resultado complicada para la bioquímica Alejandra González Loyola, Premio de Excelencia 2022 como joven investigadora de la Universidad de Lausanne.&nbsp;<strong>«Volver requiere mucha perseverancia</strong>, tras varios años pidiendo ayudas, conseguí en 2022 una Ayuda María Zambrano para la Atracción de Talento Internacional gracias a la cual pude volver a Zaragoza como investigadora posdoctoral senior».&nbsp;</p>



<p id="m300-299-301">Actualmente trabaja en el grupo de Metabolismo y Células Madre Tumorales, en el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón.<strong>&nbsp;«El problema de este tipo de ayudas –reconoce– es que, aunque te permiten volver, no te dejan estabilizarte, son contratos de duración determinada»</strong>.&nbsp;Gracias a haber conseguido una ayuda Marie Skłodowska-Curie Actions-Sello de Excelencia ISCIII-Health, ahora lidera su línea de investigación para descifrar nuevos mecanismos terapéuticos que frenen la progresión del cáncer de páncreas. «Consiste en un contrato de dos años que cubre mi salario y 21.000 euros para mi proyecto de investigación», concreta. Sus planes para continuar en la carrera investigadora después de esos dos años son solicitar becas competitivas con perspectivas de estabilización como la ayuda Ramón y Cajal, Miguel Servet y Araid. </p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Preservar</strong></p>



<p id="m295-294-296">La vuelta desde&nbsp;Suiza&nbsp;ha resultado complicada para la bioquímica Alejandra González Loyola, Premio de Excelencia 2022 como joven investigadora de la Universidad de Lausanne.&nbsp;<strong>«Volver requiere mucha perseverancia</strong>, tras varios años pidiendo ayudas, conseguí en 2022 una Ayuda María Zambrano para la Atracción de Talento Internacional gracias a la cual pude volver a Zaragoza como investigadora posdoctoral senior».&nbsp;</p>



<p id="m300-299-301">Actualmente trabaja en el grupo de Metabolismo y Células Madre Tumorales, en el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón.<strong>&nbsp;«El problema de este tipo de ayudas –reconoce– es que, aunque te permiten volver, no te dejan estabilizarte, son contratos de duración determinada»</strong>.&nbsp;Gracias a haber conseguido una ayuda Marie Skłodowska-Curie Actions-Sello de Excelencia ISCIII-Health, ahora lidera su línea de investigación para descifrar nuevos mecanismos terapéuticos que frenen la progresión del cáncer de páncreas. «Consiste en un contrato de dos años que cubre mi salario y 21.000 euros para mi proyecto de investigación», concreta. Sus planes para continuar en la carrera investigadora después de esos dos años son solicitar becas competitivas con perspectivas de estabilización como la ayuda Ramón y Cajal, Miguel Servet y Araid.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Más financiación</strong></p>



<p>David Fernández Antorán es ahora investigador Araid con un contrato indefinido, pero conoce bien esta realidad: «Como científicos, dependemos de contratos temporales y del éxito en las publicaciones para asegurar la renovación de proyectos. Esto no solo determina el curso de nuestras carreras profesionales, sino que también<strong>&nbsp;influye significativamente en la planificación de nuestras vidas».</strong></p>



<p><em>«El mayor problema es el estar fuera de tu tierra y lejos de tu familia por un tiempo que nunca vas a saber cuánto va a durar. Es lo que más duro se hace»</em></p>



<p id="m325-324-326">Desde su punto de vista,&nbsp;<strong>el mayor problema, «que no solo afecta a los jóvenes investigadores», es la falta de financiación.&nbsp;</strong>«Necesitamos una sociedad más involucrada con la ciencia, que demande una mayor inversión a los políticos y que permita ofrecer posiciones competitivas a mucha de esa gente joven brillante que tiene ganas de cambiar las cosas y hacer ciencia de calidad», incide.</p>



<p id="m330-329-331">Él también fue un joven investigador en el extranjero, concretamente en Reino Unido, «donde&nbsp;<strong>echaba en falta la familia y el estilo de vida que llevábamos en España&#8230; y una fregona –añade–; en&nbsp;Inglaterra&nbsp;hay moqueta en todos los sitios y no puedes pasar la fregona nunca y eso se echa en falta»</strong>. Volviendo a lo esencial, cree que para muchos de los jóvenes en el extranjero, «el mayor problema es el estar fuera de tu tierra y lejos de tu&nbsp;familia&nbsp;por un tiempo que nunca vas a saber cuánto va a durar. Es lo que más duro se hace».</p>



<p id="m335-334-336">Coincide su colega Alejandra González en que en España falta financiación para investigar. Si comparamos con otros países,&nbsp;<strong>«en el extranjero hay muchas más convocatorias, tanto públicas como privadas, que, además, están mejor financiadas, y también hay un mayor compromiso de estabilización para investigadores con un perfil competitivo y con alta movilidad e internacionalización».</strong>&nbsp;Su deseo para 2024 sería que «en España, la inversión en ciencia del Gobierno se equipare con la de nuestros vecinos europeos y que cada vez haya más promesas científicas, porque se necesita avanzar en ciencia».</p>



<p id="m340-339-341">Para María Sancho,<strong>&nbsp;«la ciencia y la investigación no pueden esperar, necesitan más financiación y recursos».&nbsp;</strong>Por su experiencia, «la investigación es una ocupación no solo de gran inseguridad e incertidumbre, sino que además no está suficientemente reconocida. Requiere gran dedicación, muchas horas de trabajo, a veces salen los resultados esperados y otras salen mal. Además, son pocos (y muy competitivos) los proyectos estables que existen en España para poder dedicarte a la investigación de manera continuada y estable. Conforme vas creciendo en la carrera investigadora, dedicas más tiempo a la burocracia, a pedir financiación y proyectos (que en la gran mayoría de ocasiones no consigues), y esto resta horas de investigación».&nbsp;</p>



<p id="m345-344-346">Considera que&nbsp;<strong>visibilizar la importancia de la investigación es clave para reconocer la labor de los investigadores y potenciar la estabilidad en nuestro país.&nbsp;</strong>Mientras tanto, personalmente, se siente afortunada de poder dedicarse, al igual que sus compañeros, a algo que le apasiona y con lo que disfruta cada día.</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img decoding="async" width="654" height="370" src="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730.jpeg" alt="" class="wp-image-37205" srcset="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730.jpeg 654w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730-401x227.jpeg 401w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730-258x146.jpeg 258w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730-50x28.jpeg 50w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/maria-sancho-albero-investigadora-en-el-instituto-de-nanociencia-y-materiales-de-aragon.r_d.1890-1260-1730-133x75.jpeg 133w" sizes="(max-width:767px) 480px, 654px" /><figcaption>«Todo era incertidumbre: no sabía cómo, cuándo ni en qué condiciones podría volver»</figcaption></figure></div>



<p>Desde muy pequeña, María Sancho Albero (Leciñena, Zaragoza, 1993) era «una persona inquieta, curiosa y creativa». Se inició en la investigación «de manera espontánea, y con el tiempo me he dado cuenta de que<strong>&nbsp;tiene una componente vocacional, requiere mucha dedicación, pero me entusiasma».</strong><br>Doctora en ingeniería química por la Universidad de Zaragoza, desde octubre de 2023 investiga en el Instituto de Nanociencia y Materiales de Aragón (CSIC-Unizar), tras haber ganado un competitivo contrato –uno de los ocho de toda España– para talentos posdoctorales. En su tesis, hizo sendas estancias en el ETH de Zúrich y el Politécnico de Milán. Tras doctorarse, siguió los consejos de su director de irse al extranjero durante al menos dos años.&nbsp;<strong>«No fue una decisión fácil, ya que emprendí mi viaje en plena pandemia»</strong>, recuerda. En los últimos dos años y medio ha trabajado en el Instituto Mario Negri de Milán (Italia), formando parte del grupo liderado por Luisa De Cola. «Trabajar con ella, una de las mejores científicas en nanotecnología, ha sido una gran oportunidad para poder realizar investigación puntera en este campo». Su proyecto se centró en desarrollar nanocontenedores capaces de dirigir y transportar fármacos y moléculas antitumorales en el organismo.&nbsp;<br>En&nbsp;Italia,&nbsp;<strong>«uno de los mayores problemas a los que me enfrenté fue la incertidumbre de conseguir algún proyecto que me permitiera volver a mi país, no sabía cómo, cuándo ni en qué condiciones iba a suceder».&nbsp;</strong>Lo que más echaba en falta era no poder compartir su día a día con su familia y amigos. Un entorno personal «que me ha apoyado y ayudado a poder compaginar mis planes personales con mis objetivos profesionales».</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="654" height="370" src="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730.jpeg" alt="" class="wp-image-37204" srcset="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730.jpeg 654w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-401x227.jpeg 401w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-258x146.jpeg 258w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-50x28.jpeg 50w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/david-fernandez-antoran-investigador-araid-en-el-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-133x75.jpeg 133w" sizes="auto, (max-width:767px) 480px, 654px" /><figcaption>«La inestabilidad de esta profesión ha tenido un impacto directo en cualquier plan vital junto a mi familia»</figcaption></figure></div>



<p>Nació en&nbsp;Sevilla&nbsp;(1980), pero David Fernández Antorán se siente «casi aragonés». Su madre «era de Zaragoza, como toda mi familia materna. Mi esposa es de Zaragoza y aquí he pasado muchas temporadas».&nbsp;<strong>Siempre le gustó «entender cómo funcionan las cosas para luego arreglarlas»</strong>, así que estudió Biología en Sevilla y se fue después a&nbsp;Madrid&nbsp;a hacer la tesis en oncología e inmunología. «Luego nos fuimos a Cambridge para una estancia posdoctoral de siete años en el Sanger Institute, tras la cual conseguí una plaza de jefe de grupo y financiación del CRUK (similar a la AECC) en la Universidad de Cambridge», relata. Al cabo de unos años, obtuvo su plaza de investigador Araid en el IIS-Aragón «y aquí estamos». Compagina su labor investigadora en el Servet con docencia e investigación en Cambridge. Su enfoque: descifrar por qué desarrollamos cáncer y cómo evitarlo eliminando las células responsables antes de que lo causen. También trabaja en nuevas terapias y mejora de las existentes.<br>Reconoce que&nbsp;<strong>«la inestabilidad inherente a nuestra profesión ha tenido un impacto directo en cualquier plan vital que pudiera haber contemplado junto a mi familia».&nbsp;</strong><br>​Durante la tesis doctoral, «la intensidad del trabajo se traduce en una dedicación exclusiva para sacar adelante todos los experimentos, dejando poco espacio para otros aspectos de la vida. Además –destaca–, la falta de oportunidades para regresar al país de origen podría describirse como un exilio voluntario, siempre a la espera de una oportunidad digna para retornar». Sin embargo,<strong>&nbsp;«a pesar de estos obstáculos, me considero afortunado.&nbsp;</strong>He logrado alcanzar mis metas gracias a las oportunidades que han surgido y al apoyo de mi familia».</p>



<div class="wp-block-image"><figure class="aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="654" height="370" src="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730.jpeg" alt="" class="wp-image-37203" srcset="https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730.jpeg 654w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-401x227.jpeg 401w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-258x146.jpeg 258w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-50x28.jpeg 50w, https://www.iisaragon.es/wp-content/uploads/2024/01/alejandra-gonzalez-loyola-investigadora-en-el-grupo-de-metabolismo-y-celulas-madre-tumorales-del-iis-aragon.r_d.1890-1261-1730-133x75.jpeg 133w" sizes="auto, (max-width:767px) 480px, 654px" /><figcaption>«Si solo fuera por tema laboral, no habría apenas retorno científico»</figcaption></figure></div>



<p>En la balanza pesan muchas otras cosas, porque «si solo fuera por tema laboral, no habría apenas retorno científico, porque&nbsp;<strong>las condiciones laborales, en la mayoría de los casos, son muchísimo mejores en el extranjero y con mejores perspectivas de estabilización»</strong>. En el otro platillo de Alejandra González Loyola (Madrid, 1985) se combina esta reflexión: «Realmente las estancias en el extranjero son muy recomendables, te enriquecen mucho tanto a nivel profesional como personal, pero es cierto que el tener la familia lejos y la cultura del país de acogida muchas veces influye en la decisión de volver».<br>Aunque nació en Madrid, «me considero aragonesa porque vine a vivir a Zaragoza cuando cumplí un año, casi toda mi familia es de aquí y he vivido en Zaragoza hasta que me marché a&nbsp;Salamanca&nbsp;a estudiar Biología y Bioquímica. Tras pasar media vida fuera de Aragón –carrera en Salamanca, Erasmus en Manchester, máster en&nbsp;Barcelona, doctorado en Madrid y posdoctorado en Lausanne (Suiza)–&nbsp;<strong>decidí volver a mi tierra y pude regresar a Zaragoza en 2022 gracias a una Ayuda María Zambrano para la Atracción de Talento Internacional»</strong>. Actualmente, disfruta de una ayuda MSCA-Sello de Excelencia ISCIII-Health. Lidera una línea de investigación centrada en el cáncer de páncreas, uno de los más letales.</p>



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